Una noche en San Cristóbal es tranquila mientras no consigas llorar, y si llueve logras descansar un poco mas, yo guardo lo mas que puedo de este lugar, continuo tratando de soñar sin volar, ya que el golpe al caer es duro y cruel, y aquí te espero llorando cada mañana y es lo que hoy no comprendo, me duele verte y aún así espero tu llegada y te tengo eternamente presente, una llamada es abrazar tu voz, y un sueño es besar mi suerte, por este amor, es un placer ver como tu te diviertes.
Casualidad, tortura o simplemente es uno de esos días extraños sin consideración alguna, de esos que no sabes que quieres, de esos que me duelen recordar.
Mañana te vas, mañana no se que pasará ¿podrás decidir tu vida frente a un autobús?, debería preguntar entonces ¿podré aceptar la decisión que tomes?, te veré alejándote de mi con mi rostro lleno de humo, y en mi boca el sabor amargo de este, y mis lágrimas me lavaran el hollín con la inútil esperanza que bajes y regreses a mi, me abrases y entonces poder seguir la vida juntos hasta que en un momento tomemos la decisión de no vernos jamás..Pero si no pasa eso me quedare con un mes de alegría y toda una vida de recuerdos, abrazando al momento que me rodeará en ese instante, pero ahora solo me queda esperar hasta mañana para saber que pasará...
Que mas da si el cielo se desbarata mojando a la ciudad, me destroza el alma, si con mis lágrimas puedo acompañar el borboteo de la lluvia y quizá en el horizonte se asome un rayo de sol y seca lo que gota a gota me deshidrata y me hace perder el sentido de la orientación si sé que con una simple llamada puedo recordar tu voz.
Ek´- San Cristóbal de Las Casas
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